¿SABIA QUE NO TODOS LOS TERAPEUTAS HACEN LO MISMO?
Toda duda que uno tenga sobre las cosas que le suceden o sobre uno mismo pueden
ser suficiente motivo para consultar a un terapeuta.

 

Es posible -también- que usted tenga problemas (o síntomas) específicos, y estos como tales pueden ser abordados por terapeutas especializados en cada uno de ellos en particular.

 

 

Los problemas por los que las personas consultan generalmente son: ideas, sentimientos o pensamientos recurrentes y molestos

  • Tristeza continua, como tener muchas ganas de llorar
  • Síntomas o sensaciones físicas molestas como taquicardia, dolores, insensibilidad, demasiada sensibilidad.
  • Problemas para dormir.
  • Problemas sexuales.
  • Problemas en las relaciones con otras personas.
  • Cansancio.
  • Falta de ganas de vivir.
  • Problemas de pareja y familiares
  • Problemas en el trabajo o estudios, a nivel de la capacidad de proponerse o llegar a las metas propuestas, o de concentración, atención, etc.
  • Dudas sobre qué es lo que se quiere de uno, de los otros o de la vida.
  • Hace cosas que desearía no hacer pero no puede evitar.
  • Cuestionamientos sobre el sentido de la vida.
  • Problemas existenciales y espirituales.
  • Duelos por el fallecimiento de seres queridos
  • Problemas vinculares y del entorno laboral
  • Problemas de falta, insuficiencia o ineficacia en la comunicación a nivel interpersonal, intragrupal e intergrupal.
  • etc.…

 

 

La labor del profesional muchas veces tiene por objetivo la orientación, dando pautas para que cada persona pueda comprender y hacer algo por situaciones que no necesariamente requieren tratamiento o que el mismo resulte prolongado.